26 de May del 2016

Gloire

Para unos cuantos  es Gloire “Belle histoire”, para muchos Glorieta, para alguno más relevante, Glo y para todos, Gloria.

Me pide tu Santo un recuerdo y me pierdo recordando toda una vida llena de ti. 

Empieza el  recorrido partiendo de la  primera infancia, donde comparto también  vivencias  con Reyes, Sara y Jaime, con los fines de semana en Rocafort, corriendo alrededor de la alberca; tu casa, la goma de saltar,  el tocadiscos rojo (frenética Raffaela Carrá) las cenitas de los viernes con el carrito de los fiambres (siempre rebosante), tus padres, mis adorados tíos.

 

ONU valenciana

 

 

¨El Primero” siempre fue mi hogar de acogida, bueno, mío y de media humanidad,  ya sabes, hubiera merecido ser “banderita de la ONU en Valencia”.

Después vino  la facultad, mil momentos memorables, y uno que siempre recuerdo como si hubiera pasado ayer,  “Sierra Leona” y un rugido que dejó perpleja a media clase y a mí, rendida de risa.  

Los veranos con sus  InterRailes por Europa, con “trota”, el pequeño radiocasete que salía siempre con nosotras de compañero inseparable; esos viajes de búsqueda y libertad absoluta.  ¡Bendita prehistoria, sin smartphone que nos controlara! Y tantos inviernos  en Valencia, los discos a medias de Silvio y Pablo;  tu cuarto nuevo, envidia imposible; Robinson, los amigos del colegio alemán, los partidos de los domingos, las “aguas de Valencia” . Y ya adultas: amores, desamores, encantadores de serpientes.

 

"Todos aquí"

 

 

Tu marcha a Francia, Hornos de los Apóstoles, con sus disquisiciones, risas… cenitas y más cenitas.

Posteriormente, épocas de despedidas, pero tan solo físicas, y de nuevo en Valencia…y  me viene a la mente el bolero “ ..pero ahora estoy aquí en el lugar de siempre , en la misma ciudad y con la misma gente…” Y esa es tu grandeza, que hayas estado y hayas hecho lo que había que hacer, has sabido mantenernos a todos a tu lado, con tu hospitalidad, tu constancia en el trato, tu cariño y tu buen hacer. Nos reúnes  siempre, bien sea de dos en dos o en tropel, y ya ves, a un solo silbido aquí estamos, disfrutando de ti y de lo tuyo, de todo lo que sabes crear. Gracias mi querida Gloire Belle Histoire.