5 de December del 2017

Cataluña inicia el camino de cruciales elecciones

Esta madrugada arranca la campaña por las elecciones regionales en Cataluña, las más excepcionales de las últimas décadas, convocadas por el gobierno central tras una polémica intervención de la Generalitat y el cese de sus gobernantes. Los comicios, para los que los sondeos no dan mayorías claras, van a poner a prueba las verdaderas ansias independentistas de la región después de que el Ejecutivo cesado declarase unilateralmente la independencia en octubre y desencadenara la crisis política.
 
Si los partidos proindependentistas consiguen una mayoría de los votos, el gobierno central probablemente se verá obligado a cambiar el paso y ofrecer alguna vía de negociación para calmar las ansias secesionistas y facilitar el desbloqueo de una situación que puede perjudicar al conjunto de España.
 
Si, por el contrario, las fuerzas consideradas “constitucionalistas” consiguen formar gobierno o una representación notable en la cámara, podría iniciarse el camino hacia una cierta normalización de las relaciones entre los ejecutivos central y regional.
 
Necesidad de acuerdo
 
 
Pero, a la vista de los sondeos, cualquiera de las opciones pasará inevitablemente por un entendimiento entre las distintas formaciones que acuden a las urnas y que, hasta hoy, han sido incapaces de forjar alianzas a diferencia de lo ocurrido en la legislatura anterior.
 
La campaña, que se prevé dura, se estrena con el inédito artículo 155 de la Constitución -la intervención de la comunidad- en vigor al entender el gobierno y la mayoría del Senado que la región actuó en contra el interés general de España y lo hace, además, incumpliendo las leyes.
 
Con una foto suya en primer plano bajo el eslógan “La democracia siempre gana”, el exvicepresidente de la Generalitat y líder del partido favorito en los sondeos (ERC), Oriol Junqueras, no asistirá a la pegatina de carteles; el juez decidió mantenerle en prisión preventiva en Estremera.
 
Liberados y símbolo
 
 
Los seis exconsejeros de la Generalitat para los que el juez sí permitió el pago de una fianza para conseguir la libertad condicional salieron el lunes por la tarde de prisión aclamados por decenas de personas.
 
Algunos analistas consideran que el hecho de que Junqueras siga en prisión puede ser un “poderoso símbolo" para quienes apoyan la independencia en un escenario central en el que se considera que el líder de los republicanos sería presidente con una mayoría parlamentaria de los partidos secesionistas.
 
Mientras, el cesado presidente y cabeza de lista de Junts per Catalunya, Carles Puigdemont, única imagen de un cartel electoral en sepia que reivindica la vigencia de su cargo: “Puigdemont, nuestro presidente”, sigue en Bélgica y ahora con libertad de movimientos, salvo en su país.
 
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), a quien un sondeo del CIS otorga la victoria con una estimación de 32 escaños, aboga por conseguir un “mandato democrático” para legitimar la consecución de la república catalana. El principal grupo opositor, Ciudadanos, ha pedido a las formaciones constitucionales apoyar sus aspiraciones a la presidencia para volver a la legalidad.
 
Silencio de los mayores
 
 
Pero ni los socialistas ni los representantes del gobernante PP en Cataluña han recogido el guante de la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, cuyas opciones de gobernabilidad sin apoyo son escasas a pesar de que los sondeos la sitúan en segundo lugar con un ascenso notable que la llevaría a contar con los 31 o 32 escaños.
 
Entretanto, los actuales socios de gobierno, Junts Per Catalunya y la CUP, tampoco consiguieron en esta ocasión forzar alianzas preelectorales, aunque la posibilidad de pactar tras los comicios siempre es una opción. Los sondeos sitúan a las tres formaciones al borde de la mayoría absoluta en una cámara con 135 diputados, según el CIS.
 
Los partidos independentistas, que hace dos años sumaron 72 diputados, quedan ahora en 67 escaños, a uno de la mayoría absoluta.
 
Pese a situarse en el quinto lugar, junto con la CUP, en intención de voto, el corredor más relevante en la carrera puede ser la formación Catalunya en Comú, que defiende el derecho a decidir, pero sin vulnerar las leyes, con un referéndum pactado. Su líder nacional, Pablo Iglesias, ha sido muy crítico con el uso del 155 y ha dejado claro que no apoyará al bloque constitucional en Catalunya.
 
La formación, a la que el CIS le calcula 9 escaños según la intención de voto, ha dejado entrever la posibilidad de un gobierno de izquierdas con ERC y los socialistas catalanes (21 escaños según los sondeos), pero sin presionar fuera de la ley por la independencia.
 
Divisiones
 
 
Todo esto en una región con la sociedad más dividida que nunca, con enemistades entre los más próximos, miles de empresas trasladando su sede por el temor a las consecuencias independentistas y proyecciones de ralentización económica como consecuencia del denominado Procés.
 
Lejos de haber provocado desafección, el proceso independentista parece haber despertado el interés por acudir a las urnas. Según el sondeo del CIS, solo un cuatro por ciento de los encuestados ha manifestado que no acudirá a los comicios o votará en blanco.