22 de December del 2017

Cataluña: Rajoy ofrece diálogo pero antepone condiciones

Un día espués de sufrir una dura derrota electoral en Cataluña y tras ver como los independentistas revalidaban su mayoría absoluta, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ofreció diálogo pero rehusó de forma implícita reunirse con el presumible candidato a la presidencia de la región, Carles Puigdemont.
El jefe del Ejecutivo sostuvo que los independentistas “han perdido apoyo” aunque “menos de lo que nos gustaría” e insistió en que cualquier iniciativa política en la región deberá ser “dentro de la legalidad”.
Previamente, el líder independentista, que está en Bruselas prófugo de la justicia española, que lo investiga por sedición y rebeldía, había ofrecido a Rajoy una reunión en un país que no fuera España, donde podría ser detenido a su llegada.
“Yo tendré que hablar con aquella persona que ejerza la presidencia de la Generalitat, para lo cual tiene que tomar posesión de su escaño, ser elegido y estar en condiciones de ser elegido”, dijo Rajoy en referencia al candidato de JxC.
“Con quien tendría que sentarme es con quien ha ganado las elecciones, que es la señora (Inés) Arrimadas (de Ciudadanos)”, agregó el presidente del gobierno.
 
Alianza posible
 
Pese a haber logrado el segundo lugar en las elecciones -con 34 escaños- tres menos que Ciudadanos, el partido del destituido presidente podría sumar las 32 bancas de ERC, su socio de gobierno en la hoja de ruta soberanista en los últimos dos años, y las cuatro de los anticapitalistas de la CUP, superando los 68 escaños necesarios para la mayoría absoluta.
Rajoy calificó a la sociedad catalana de fracturada después de que las elecciones apenas mostraran cambios entre los partidarios a la independencia y los que se oponen a que la región más rica de España declare la secesión.
En su intento de solventar la peor crisis institucional de la historia reciente, Rajoy convocó las elecciones dentro de las medidas de intervención excepcional en la región, por las cuales también se destituyó al gobierno regional al completo.
Pero esta iniciativa resultó fallida al hacer perder ocho diputados a su partido, el PP, y Rajoy asumió como propia la derrota, rehusó extrapolarla a otras regiones e insistió en que acabará la legislatura sin convocar nuevos comicios.
“En este momento, después de todo lo que nos está pasando, lo que nos faltaba es convocar a elecciones generales”, dijo el jefe del goobierno con pesadumbre.