29 de November del 2017

Críticas a May por el pago de la factura de divorcio de la UE

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, fue criticada por algunos destacados defensores del Brexit tras publicarse noticias de que estaba dispuesta a pagar gran parte de lo que reclama la Unión Europea (UE) para saldar “la factura de divorcio” tras su salida del bloque.  

El periódico Daily Telegraph informa que la factura neta sería de entre 45.000 millones y 55.000 millones de libras (50.800 y 62.000 millones de euros), pero un representante del gobierno puso en duda esos números y la Comisión Europea rechazó hacer comentarios. También surgieron esta mañana indicios crecientes de que ambas partes cerrarán un trato sobre el dinero.

Nigel Farage, uno de los más veteranos en la defensa del Brexit, advirtió que Reino Unido debería retirarse de las negociaciones en lugar de ofrecer cantidades de dinero tan altas.

“Es una liquidación total que no es de nuestro interés nacional”, dijo Farage, antiguo líder del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP) que jugó un papel importante en el referéndum de 2016 en el cual el 52% de los votantes británicos optó por salir de la UE.

“La primera ministra británica tiene que decir: ‘mirad, o empezamos a actuar de forma razonable, empezamos a comportamos de forma madura, o (...) nos retiramos’” dijo Farage, que continúa siendo miembro del Parlamento Europeo.

 

Temores financieros

 

Muchas empresas e inversores temen que la medida reclamada llevaría a un “Brexit desordenado”, ahuyentaría a los mercados financieros, produciría caos legal y dañaría gravemente a las economías de Reino Unido y la UE al trastocar los lazos comerciales y cadenas de distribución transfronterizas, entre varios de los problemas que podrían surgir.

Farage y algunos empresarios afines al Brexit, como el millonario Peter Hargreaves, sostienen que Reino Unido puede prosperar fuera de la UE y de lo que ellos califican como reglas y regulaciones onerosas.

Reino Unido, que se prevé que deje el bloque en marzo de 2019, espera persuadir a los líderes de UE el mes que viene de que las dos partes han progresado lo suficiente en tres cuestiones principales -los derechos de los ciudadanos de la UE que viven en Reino Unido, la factura de salida, y la frontera con Irlanda- como para poder pasar a las negociaciones sobre cómo será la relación comercial post-Brexit.