21 de September del 2020

Desarrollo del Coronavirus en el mundo

El nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad COVID-19, continúa extendiéndose por el planeta y ya ha infectado a más de 31 millones de personas, mientras que la cifra global de decesos se sitúa por encima de los 962.000 y la de los recuperados supera los 21,1 millones de personas, según las cifras actualizadas al 21 de septiembre.
El país más afectado es Estados Unidos, con más de 6,8 millones de contagios y casi 200.000 muertos, seguido de India, que supera ya los 5,4 millones de casos, con 87.000 decesos, y de Brasil, que rebasa los 4,5 millones de casos y acumula más de 136.000 muertos. Rusia también ha superado los 1,1 millones de contagios, mientras que Perú y Colombia sobrepasan los 760.000 infectados. México y Sudáfrica diagnosticaron a más de 660.000 pacientes y España acumula más de 670.000 casos y por encima de 30.000 muertes. 
Como resultado de la expansión del virus, más de la mitad de la población mundial está sometida a algún tipo de confinamiento, al distanciamiento social y los desplazamientos semi paralizados, al igual que la actividad económica, provocando una grave recesión por todo el planeta. 
 
Núcleo pandémico
 
El foco principal de la pandemia se sitúa en América, donde los contagios siguen creciendo y los muertos ya sobrepasan los 530.000. Europa, que registra unos 224.000 muertos, superó una frase crítica de la pandemia e inició un proceso gradual de desescalada, como ya hicieron en Asia y Oceanía, pero hoy ve como los brotes se multiplican e incrementan la presión asistencial en varios países. 
 
España (671.468 casos, 30.663 muertes).  Los primeros casos se detectaron en febrero. El virus se extendió por el país en cuestión de semanas, lo que llevó al gobierno a decretar el estado de alarma de marzo a junio y confinar a toda la población. Tras un proceso de desconfinamiento por fases que duró varias semanas, el país ingresó el 21 de junio en la denominada nueva normalidad, que recuperó la libertad de movimientos y abrió las fronteras a los viajeros de la Unión Europea y el espacio Schengen. Desde entonces, el crecimiento de los contagios se aceleró y España es el país que más contagios acumula de la Unión Europea (UE).
 
Italia (299.506 casos, 35.724 muertes). Epicentro inicial de la pandemia en Europa, es ahora el segundo país del continente con más víctimas mortales por coronavirus y el sexto del mundo. El gobierno italiano paralizó toda la actividad, a excepción de la esencial, durante dos meses y prohibió hasta junio la entrada y salida del país, antes de dar por controlada la epidemia. El estado de emergencia, que debía acabar a fines de julio, se prolongará hasta el 15 de octubre.
 
Gran Bretaña es el país de Europa con mayor número de fallecidos y el quinto del mundo. Mientras otras naciones decretaban el confinamiento, Londres apostó por la inmunidad de grupo y no ordenó el confinamiento hasta el 23 de marzo. Desde mayo, el país va recuperando la actividad de forma gradual, aunque se reconfinó la localidad de Leicester. Se han registrado más de 41.700 muertes, más de 50.000 según el ministerio de Sanidad y Atención Social, y más de 394.000 contagiados, entre ellos el príncipe Carlos, que superó la enfermedad, y el premier Boris Johnson, que estuvo ingresado en una unidad de cuidados intensivos. El 25 de julio, el gobierno británico recuperó la cuarentena obligatoria para los viajeros procedentes de España.
 
Francia es el tercer país de Europa con más muertos con coronavirus y el séptimo del mundo, al registrar más de 31.500 fallecidos, por encima de 453.000 casos. El gobierno francés anunció que el tiempo de cuarentena en casos de contagio o contacto con positivos pasa de 14 a siete días, con el fin de garantizar un cumplimiento estricto. Sin embargo, el país esta viendo crecer a ritmo de récord los contagios diarios y ahora también el de hospitalizaciones y se anuncian más test para contener el avance de la epidemia, sin descartar mayores restricciones.
 
Alemania supera los 9.300 muertos con más de 274.000 positivos de COVID-19, el gobierno declaró el estado de emergencia a mediados de marzo pero no impuso un confinamiento tan estricto como en otros lugares, y afirma tener "bajo control" el embate del coronavirus. Sin embargo, el gobierno de la canciller Angela Merkel y las regiones abogan por un endurecimiento de las restricciones para contener los rebrotes de las últimas semanas, con recomendaciones expresas a no viajar a las consideradas zonas de riesgo.
 
Rusia informó de más de 1,1 millones de contagios, lo que le convierte en el país con más casos de Europa y en el cuarto del mundo, a pesar de que las autoridades aseguran tener bajo control la pandemia y de ser la primera nación en registrar una vacuna para hacer frente el coronavirus. Además, informó de más de 19.400 muertes, una de las tasas más bajas de letalidad del virus en el mundo, lo que ha llevado a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuestione sus cifras. 
 
Turquía supera ya los 302.000 y se han registrado más de 7.500 muertes El presidente, Recep Tayyip Erdogan, retiró en junio el toque de queda impuesto los fines de semana. Sin embargo, el país reconoce encontrarse actualmente en "el segundo pico de la primera ola" de la pandemia, con un incremento en los contagios diarios y triplicando las muertes en las últimas semanas. Ahora, Turquía participa en ensayos clínicos de una vacuna china contra la COVID-19, y pretende participar en ensayos de otras vacunas.
 
En el resto de Europa, la expansión de la pandemia es relativamente elevada en Ucrania, que ya supera los 182.000 contagios, Rumanía, Bélgica, Suecia y Países Bajos. Bielorrusia, Polonia, Portugal, Suiza o Moldavia también acumulan decenas de miles de casos positivos. En junio, la Unión Europea recuperó la movilidad y desde julio permite la entrada a ciudadanos de terceros países, a excepción de Rusia, EE.UU. y América Latina.
 
Estados Unidos es el país más afectado del mundo. Registra más de 6,8 millones de contagios y más de 199.000 muertes en seis meses. El gobierno del republicano Donald Trump implantó diversas medidas para frenar el virus: suspendió los vuelos procedentes de Europa durante un mes, declaró la emergencia nacional y ha llegado a suprimir temporalmente los permisos de residencia y determinados visados para trabajadores extranjeros. El país se convirtió el 10 de abril en el primero del mundo en registrar un aumento de más de 2.000 muertes en un solo día. Varios estados se vieron obligados a dar marcha atrás en sus desconfinamientos ante un repunte incesante de contagios en verano.
 
Canadá tiene una situación ha sido menos grave: acumula más de 145.000 casos y más de 9.200 muertes, la mayoría vinculadas a residencias de ancianos. Sin embargo, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, advirtió que puede ser necesario ordenar nuevamente el confinamiento ante el constante aumento de casos, justo con el inicio del nuevo curso escolar.
 
América Latina registra más de la mitad de los contagios del continente americano, lo que ha llevado a la OMS a situarlo como el nuevo epicentro mundial de la pandemia. La situación se agrava en pleno invierno en un continente lastrado por la pobreza y la falta de recursos.
 
Brasil es el país más afectado y el segundo del mundo con más casos y muertes; tanto es así que puntualmente ha llegado a superar a Estados Unidos en el número de muertes diarias y es el tercero del planeta en superar los cuatro millones de casos. Su presidente, Jair Bolsonaro, que dio positivo en coronavirus, ha optado por minimizar los efectos de la pandemia, en contra del criterio de sus colaboradores, algunos de los cuales renunciaron tras las constantes negativas del gobernante sobre el problema sanitario. 
 
La rápida propagación del virus en Chile, Perú, Colombia, Panamá o Bolivia está desbordando los sistemas sanitarios del continente. Con más de 73.000 muertos, México es el cuarto país del mundo por número de fallecidos con COVID-19, y aunque su presidente daba por "domada" la crisis, lo cierto es que se siguen registrando cifras récord de contagios. Perú es ya el país con más de un millón de habitantes con más muertes por cada 100.000 personas del mundo: tiene más de 31.000 muertos y 768.000 contagios.
 
La COVID-19 es una amenaza en Chile, que todavía no ha alcanzado el pico de la pandemia; el gobierno declaró una cuarentena en la capital, el foco nacional de la expansión del coronavirus y llegó a confinar a siete millones de personas tras optar inicialmente por cuarentenas "dinámicas" en focos de contagio. 
 
Países como Colombia y Argentina que apostaron desde el principio por un aislamiento social obligatorio y generalizado no logró evitar la pandemia con cifras de contagios y muertes muy elevadas, ya por encima de los 765.000 casos.
 
En Asia, China, el país epicentro originario del brote, especialmente en la provincia de Hubei y la ciudad de Wuhan, parece haber contenido la enfermedad y ha comenzado a detectar más casos importados que de contagio local, lo que llevó a las autoridades a prohibir la entrada de extranjeros. En junio las alarmas surgieron tras un brote en Pekín, con cientos de infectados, y el de la provincia de Xinjiang.
 
El país más golpeado por la pandemia en Asia es India, el segundo más poblado del mundo, que no ha podido evitar la expansión del SARS-CoV-2 a pesar de las medidas de confinamiento impuestas desde el 25 de marzo. La epidemia supera los 5,4 millones de contagios, lo que lo convierte en el segundo país con más casos del mundo, con más de 87.000 fallecidos. Además, la nación ha superado los 90.000 casos diarios de forma consecutiva en una semana, y las autoridades miran con recelo el mes de octubre, con numerosas festividades religiosas que congregan a miles de personas en las principales ciudades.
 
India, nuevo epicentro de la pandemia en Asiareproducir video01.07 minIndia, nuevo epicentro de la pandemia en Asia
Irán también está sufriendo el embate de la pandemia, tanto desde el punto de vista sanitario como económico: inició su desescalada en abril, pero ha tenido un fuerte brote desde mayo y ha superado los 425.000 casos positivos, al tiempo que acumula más de 24.000 decesos.
 
En Filipinas, con más de 290.000 infectados, las autoridades decretaban el 3 de agosto el confinamiento de Manila y las provincias limítrofes tras registrar más de 5.000 positivos en un día. Sin embargo, la cuarentena no consigue frenar la expansión de la pandemia.
 
En Corea del Sur, la enfermedad tuvo gran incidencia inicial en febrero, pero logró contener la propagación a mediados de marzo y ahora es un ejemplo mundial de actuación temprana ante una crisis que abordó con una estrategia basada en la eficiencia tecnológica para vigilar el virus. A pesar de ello, posteriormente ha tenido que enfrentarse a varios brotes.
 
Japón detectó los primeros casos en el crucero Diamond Princess. El país se vio obligado a aplazar a 2021 los Juegos Olímpicos que iba a acoger Tokio este verano, aunque hay expertos que advierten de que ese plazo de un año no sea suficiente si no se desarrolla antes una vacuna contra la COVID-19. 
 
En la mitad oriental de Asia destaca también la expansión de la enfermedad en Arabia Saudí, Bangladesh, Pakistán, Indonesia, Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. 
 
El último continente al que llegó la COVID-19 fue África. Allí apenas quedan rincones donde la pandemia no se haya hecho presente desde que Egipto reportó el primer caso de coronavirus y, aunque el registro de casos aún no se ha disparado como en otras áreas del mundo, ya acumula más de un millón de contagios. 
 
El continente, que tiene 1.200 millones de habitantes, no es el momento de los más afectados, pero la OMS ya ha advertido de la "preocupante tendencia al alza" en esta zona y un estudio estima que si la pandemia no se controla, podrían morir hasta 190.000 personas en el continente y hasta 44 millones podrían contagiarse. 
 
Otras estimaciones, de la Comisión Económica de Naciones Unidas para África (UNECA), apuntan que "más de 300.000 africanos" podrían morir en un continente donde el 56 % de la población urbana se concentra en barrios marginales o viviendas informales y sólo el 34 % de los hogares tiene acceso a instalaciones básicas para lavarse las manos. Además, la crisis alimentaria en uno de los continentes más afectados por la pobreza podría llegar a duplicarse, según han advertido la FAO y el Programa Mundial de Alimentos.
 
Alarma por la aceleración de la pandemia del coronavirus en Áfricareproducir video01.31 minAlarma por la aceleración de la pandemia del coronavirus en África.
A la cabeza de los contagios se encuentra Sudáfrica, que ya es el octavo país del mundo con más de 661.000 casos y por ahora computa cerca de 16.000 muertes. El virus también está infectado a numerosa población en Egipto, Marruecos, Etiopía, Nigeria, Argelia, Ghana, Kenia, Libia y Camerún.
 
Tras medio año cerradas, las fronteras de Sudáfrica volverán a abrir el 1 de octubre, aunque los Estados más afectados por la pandemia permanecerán excluidos, y el país se preparar para una reapertura "gradual y cuidadosa". En las semanas en las que atravesó sus máximos epidémicos (entre junio y agosto), el país no solo llegó a acumular más de la mitad de todos los contagios registrados en África, sino que se colocó como la quinta nación con más casos positivos del mundo.
 
Oceanía
Australia, que ha registrado más de 26.900 contagios y más de 850 muertes, se ha visto obligada a imponer restricciones en agosto tras controlar durante varios meses la expansión del coronavirus. El repunte de casos ha llevado a las autoridades a imponer el toque de queda nocturno en Melbourne y ha decretar el estado de desastre en el estado de Victoria.
 
Nueva Zelanda, que impuso un confinamiento muy estricto y logró controlar la enfermedad vuelve a tener casos activos, después de haberse declarado país libre de coronavirus el 8 de junio. A pesar de ello y con más de 1.800 contagios y solo 25 fallecimientos, el país mantiene cerradas las fronteras y ha impuesto el aislamiento en Auckland, la región más poblada del país, hasta el 21 de agosto.
 
(Para la elaboración de esta información se utilizaron datos del Centro de Ciencias e Ingeniería de la Universidad John Hopkins de Estados Unidos, ministerios de Sanidad oficiales y la Organización Mundial de la Salud).