15 de December del 2017

El entramado de corrupción de Odebrecht en Brasil

El grupo Odebrecht aportó de forma directa US$ 80 millones de dólares para 1087 políticos brasileños entre los años 2002 y 2016, según lo revela un mapeo inédito de los registros del Tribunal Supremo Electoral. Aunque son valores declarados, los recursos podrían tener origen ilícito.
En su objetivo de convertirse en un gigante de la economía latinoamericana, la constructora Odebrecht estuvo, en cada elección, entre los principales financistas de campañas políticas de Brasil.
Durante los comicios, alrededor de 300 ejecutivos del grupo actuaban en simultáneo en todo el país para negociar aportes a candidatos y partidos, accionar que confirmó el propio Marcelo Odebrecht ante la justicia brasileña. Además explicó que él se ocupaba personalmente de los temas importantes, como el valor total disponible para las donaciones declaradas, los aportes destinados a los postulantes que se postulaban a la Presidencia y la distribución de recursos entre las principales partidos.
 
Diversidad de cargos
 
El reparto llegaba a todos los niveles de la política de Brasil. Alcaldías, gobernaciones, asambleas regionales, Congreso y Presidencia, fueron alcanzados por los tentáculos del poderoso grupo empresarial, según la confesión judicial del exCEO del conglomerado, Marcelo Odebrecht. Excplicó que entre los aportes declarados hubo fondos procedentes de sobornos, y además entregaron dinero de su ya célebre “Caixa dois” (caja dos).
Los datos presentados son el resultado de una investigación que duró cuatro meses y en la que se llevó a cabo el más extenso mapeo de las donaciones del grupo Odebrecht. Fueron analizados los 10 millones de registros sobre financiación de campañas electorales que se encuentran digitalizados por el Poder Electoral, y dentro de esos datos se encontraron aportes oficiales a nombre de 44 empresas y 16 ejecutivos del grupo, además de otras cuatro firmas utilizadas como testaferros.
 
 
Radiografía inédita
 
 
En el portal de transparencia del Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) se encuentran los gastos e ingresos de partidos y candidatos a las elecciones desde 2002.
Se obtuvieron 21 GB en formato texto que fueron convertidos en una gran base de datos consolidada, con la que no cuenta ni el propio TSE. Paralelamente, se realizó un mapeo de personas y empresa directamente vinculadas al grupo Odebrecht para cruzarlos con los registros oficiales de donaciones electorales.
De esa manera se llegó a una lista de 1.345 transferencias de firmas y ejecutivos de Odebrecht entre los años 2002 y 2016. Los valores se encontraban en reales brasileños y fueron convertidos en dólares teniendo en cuenta la media de inflación de cada año electoral.
La demanda de financiación electoral que tenía el grupo Odebrecht era tal, que optó por “tercerizar” algunas de las donaciones declaradas. Según las confesiones de exdirectivos, otras empresas sirvieron como pantalla para disfrazar aportes provenientes de Odebrecht. Entre esas están la Cervecera Itaipava y la constructora DAG. En 2014, al menos el 40% de las contribuciones realizados a campañas políticas se hizo a través de testaferros y pagos no declarados según estimó el expresidente de Odebrecht, Benedicto Junior.
 
 
Investigación complicada
 
 
 
Esta investigación identificó que DAG y algunas empresas vinculadas a la Cervecera Itaipava habrían aportado 52 millones de dólares en campañas desde 2008, cuando empezó el esquema según los ex ejecutivos. Pero como no es posible precisar cuáles de los aportes de testaferros fueron realizados bajo la influencia de Odebrecht, estas transferencias no están incluidas en los valores totales del grupo.
Deltan Dallagnol, coordinador de la Operación Lava Jato - investigación que encausó a Marcelo Odebrecht y que ha desbaratado uno de los mayores esquemas de corrupción del mundo- afirma que las donaciones electorales declaradas pueden disfrazar dinero destinado al cohecho, por ejemplo, para obtener ventajas en la contratación de obra pública.
"Hasta ahora, el soborno por donación declarada fue abordado en acusaciones puntuales. Tuvimos pocas de este tipo. En relación a Odebrecht, la mayor parte está siendo investigada. Estamos reuniendo pruebas en relación a varias situaciones de donaciones legales que podrían tener las características del pago de sobornos”, explica Dallagnol.
Desde 2002, Odebrecht financió de forma oficial a 28 de los 35 partidos políticos registrados en Brasil, pero apenas tres concentraron más de la mitad de las aportaciones del grupo empresarial.
El Partido de los Trabajadores (PT), que ha gobernado Brasil entre 2003 y 2016, lidera la lista de las agrupaciones políticas que más dinero recibieron de Odebrecht con US$ 21 millones. El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que ocupó la presidencia entre 1994 y 2002, lo sigue con US$ 17 millones. Mientras que el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), del presidente en ejercicio Michel Temer, obtuvo US$ 14 millones.
 
Holding emperesarial
 
 
El grupo Odebrecht comprende a doce grandes sectores de negocios, desde la agroindustria hasta la industria naval, pero casi todas sus donaciones electorales pasaron por dos de sus empresas: la Constructora Norberto Odebrecht y Braskem, el brazo petroquímico del grupo, origen del 75% de las aportaciones a campañas declaradas.
Ambas también concentran la mayor parte de las ganancias de la Organización Odebrecht. Según su último informe financiero, el 45% del beneficio del grupo proviene de las actividades petroleras. Las empresas de Odebrecht dedicadas a la ingeniería y construcción son generadoras del 28% de las ganancias.
Entre 2002 y 2016, la Constructora Norerto Odebrecht destinó US$ 38 millones para partidos y candidatos, según el registro de la Justicia Electoral, mientras que Braskem asignó US$ 21 millones. Los valores aportados por ambas compañías eran similares año tras año, hasta que en 2012 las donaciones de la Constructora se incrementaron, así como su participación en obras de infraestructura para el Mundial de Fútbol Brasil 2014.
Otras empresas del grupo que también aportaron a campañas políticas durante ese periodo fueron: la Compañía Brasileña de Proyectos y Obras (CBPO) con US$ 5 millones, Odebrecht Óleo e Gas US$ 4 millones y Agro Energía Santa Lucia, empresa agroindustrial del centro-oeste brasileño que "invirtió" un millón de dólares.
 
Bahía, la preferida
 
Los candidatos a presidente, gobernadores y diputados federales fueron los más “consentidos” por Odebrecht. A nivel local, el estado sede del grupo, Bahía, fue la región más beneficiada con US$ 7 millones. En cuanto a los medios de pago, la transferencia electrónica fue la forma preferida para concretar las donaciones. En total, US$ 66 millones se entregaron por esa vía, otros US$ 6 millones fueron traspasados por cheques y apenas seis mil dólares se aportaron a través de la prestación de servicios.
El investigador de la financiación de campañas y doctor en derecho económico, Bruno Carazza, considera que en 2014 el funcionamiento del sistema de financiación empresarial a campañas políticas llegó a su límite.
"A lo largo de los años, en cada una de las elecciones, los candidatos han ido descubriendo que cuanto más recaudaban, más oportunidades tenían de ganar las elecciones. Por otro lado, las empresas han ido notando que la financiación era una buena forma de comprar un acceso privilegiado a los gobernantes", explicó Carazza.
Fue justamente en 2014, año en que se realizó la última elección presidencial, que las donaciones de Odebrecht se dispararon. El grupo desembolsó legalmente en su nombre US$ 38 millones, más del 2% del total de donaciones financieras realizadas durante esos comicios. Hasta entonces, el año récord de aportaciones del grupo Odebrecht era 2012, cuando declaró US$ 17 millones para financiación electoral.
 
 
Mayor "inversión"
 
 
La elección presidencial de 2014 estuvo muy polarizada, lo que incrementó el número de donaciones: "En los últimos años ha sido cuando la oposición ha estado más cerca de vencer", explicó Carazza.
Igual que otros grandes donantes, Odebrecht transfirió la mayor parte de dinero a los partidos, que lo utilizaron para impulsar a sus candidatos. Desde 2002, el grupo entregó US$ 59 millones para organizaciones políticas y US$ 21 millones directamente a algunos candidatos.
Para dar mayor transparencia al proceso de los comicios, desde 2014 el Tribunal Superior Electoral calificó este tipo de transferencias como "donaciones indirectas" y obligó a los partidos a registrar el nombre del donante original que enviaba recursos a sus candidatos.
Los mayores beneficiados con los aportes fueron la expresidenta Dilma Rousseff, Aécio Neves Da Cunha, Enrique Lyra Alves, Paulo Ganem Souto y Delcídio Do Amaral Gomez. 
Estos cinco políticos, beneficiados por donaciones -directas e indirectas- del grupo Odebrecht están siendo investigados por la justicia brasileña, y dos de ellos están en el cárcel.
 
Presidenta beneficiada
 
Los candidatos en las últimas elecciones presidenciales de 2014: Rousseff del Partido de los Trabajadores (PT) y Aécio Neves del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), fueron los principales beneficiados de las donaciones de Odebrecht. Rousseff recibió cinco millones de dólares en las dos campañas presidenciales en las que participó, mientras que Neves recibió cuatro millones como candidato a gobernador y a presidente.
Además, el grupo empresarial hizo aportes a los partidos de ambos candidatos en 2014: diez millones de dólares para el PT y siete millones de dólares para el PSDB.
Destituida de la Presidencia en agosto de 2016 en medio de la operación Lava Jato, Rousseff es ahora investigada por el desvío de recursos de Petrobras, la principal empresa petrolera del país, mientras Neves, que fue derrotado por Rousseff en las urnas y paso a ocupar el cargo de senador, fue suspendido de su escaño por parte del Tribunal Supremo Federal que aceptó una petición de la Fiscalía. Sin embargo, en una controvertida jugada a mediados de octubre, el Senado brasileño lo habilitó para su regreso a la actividad parlamentaria.
 
Práctica habitual
 
Después de los presidenciables, entre los políticos brasileños que más dinero han recibido de Odebrecht está Henrique Alves del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que en 2014 obtuvo dos millones de dólares para su campaña a gobernador de Río Grande del Norte. Aliado del presidente Michel Temer y exministro de Dilma Rousseff, Henrique Alves fue detenido en junio de este año acusado de recibir sobornos por medio de donaciones electorales de OAS, otra de las gigantes constructoras en Brasil.
El excandidato a gobernador de Bahía, Paulo Souto fue el cuarto político más beneficiado. En sus campañas declaró que recibió un millón de dólares de financiación del grupo Odebrecht. Sin embargo, Pedro Novis, ex ejecutivo del grupo empresarial, declaró ante las autoridades que Souto también recibió dinero negro de la caja dos en 2002 y 2006. Hoy, es Secretario Municipal de Hacienda de Salvador, en la gestión de Antonio Carlos Magalhães Neto.
 
Detención y testimonio
 
Según los datos de donaciones declaradas, el quinto político más beneficiado por Odebrecht es otro candidato a gobernador, preso en la Operación Lava Jato. Es Delcidio Amaral, quien recibió un millón de dólares en su campaña para el gobierno de Mato Grosso do Sul en 2014, cargo al que se postuló por el PT. Amaral fue detenido en 2015 y se convirtió en testigo clave contra su ex aliado y líder del PT, Luis Ignacio Lula Da Silva, en la investigación que lleva el Ministerio Público Federal por pago de sobornos de Odebrecht al expresidente.
En donaciones declaradas directamente para su candidatura, el presidente Temer solo recibió US$ 11 mil del grupo Odebrecht en 2006, cuando fue candidato a diputado federal por São Paulo.
El historiador Pedro Henrique Campos sostiene que, desde que hay elecciones, hay donaciones y que desde el fin de la dictadura cívico-militar en los años 1980, cuando volvieron las elecciones para los cargos públicos, existe la financiación de campañas por parte de empresas. Según Campos, con el final de la dictadura, grandes empresarios -como los de la construcción civil- encontraron en esos aportes un modo de mantener la influencia que tenían sobre el aparato de Estado.
 
Orígenes oscuros
 
"Ellos financian diversos partidos y grupos políticos como una forma de mantener el poder en cualquier escenario derivado de las elecciones. Esta forma de actuación sistemática de las empresas de construcción civil en las elecciones empieza en los años 80, cuando estos empresarios se adaptan al proceso de transición política. Y eso incluye a Odebrecht", explica Campos.
En el total de donaciones entre 2004 y 2014 se evidencia la voluntad de transferir más recursos para el PT y sus aliados, aunque el PSDM y Democratas (DEM), los dos principales partidos de oposición, fueron destinatarios del 36% de los recursos que destinó Odebrecht para financiar legalmente a candidatos a cargos federales.
Si se mira quién se benefició de los US$ 15 millones de financiación de Odebrecht para gobernadores y cargos federales en las elecciones de 1994 y 1998, cuando el PSDB tenía el Ejecutivo de Brasil, se encuentra un escenario con más disparidad entre gobierno y oposición. En este período, el PT estaba en la décima primera posición de los partidos beneficiados, con apenas US$ 31 mil, valor que apenas rondaba el 1% del total declarado por Odebrecht en esos años.
"Desde 2002, el PT empieza a comportarse como los otros dos grandes partidos (PSDB y PMDB), asociados al sector financiero, empresarial y a las grandes industrias. Antes, las empresas eran responsables de una porción más pequeñas de los recursos del PT. El 30% en 1998. Esto va creciendo al mismo tiempo que el partido se vuelve más viable en el plan nacional y se torna tan dependiente del dinero de las empresas como los demás", explica Carazza.
 
Cambio de bando
 
Entre 1994 y 1998 no hay donaciones declaradas de Odebrecht para la campaña de Lula a la presidencia. En las elecciones de 2002, cuando se proclamó presidente, los partidos de la derecha todavía recibían la mayor parte de las donaciones de Odebrecht. Esto cambia en 2004, cuando el PT pasó a ser el mayor beneficiado con las transferencias de Odebrecht.
En cuanto a la financiación oficial, los valores declarados por Odebrecht ante el TSE son mínimos en comparación con las cifras que mueve el grupo empresarial. En su último informe financiero, con datos de 2015, el conglomerado reveló un ingreso promedio que alcanza la abultada suma de US$ 107 millones al día.
Según un documento entregado al Ministerio Público de Brasil por Benedicto Junior, antiguo ejecutivo de Odebrecht que tiene un acuerdo de colaboración con la justicia, la empresa habría destinado más de US$ 78 millones a través de su "caixa dois" para políticos entre 2008 y 2014. En este mismo período, el TSE registró la donación directa de US$ 9 millones de Odebrecht a candidatos y de US$ 54 millones a los partidos.
Además de eso, Odebrecht utilizó a testaferros para donaciones legales y también entregó dinero a políticos fuera del período electoral.
 
Punta del Iceberg
 
Para Sérgio Lazzarini, investigador de las relaciones entre el sector público y privado en Brasil, la financiación empresarial declarada a las autoridades es solo la "punta del iceberg”. Sobre las razones para optar por declarar o no las entregas, Lazzarini destaca que las donaciones estaban limitadas al dos por ciento de la facturación. Además, las aportaciones extraoficiales servían “para ocultar el apoyo a los políticos, especialmente cuando se trataba de casos de claro soborno”.
Paulo Roberto Costa -exdirector de Petrobras- afirmó más de una vez que la aportación oficial es la "mentira más grande que hay en Brasil" ya que todas las donaciones empresariales oficiales o no, no son donaciones sino préstamos o directamente compra de favores.
En una audiencia con diputados federales, el exdirector de Petrobras confirmó sus declaraciones al Ministerio Público: "Ninguna empresa va donar 2, 3, 4, 5 millones (de reales) porque le gusta alguien. En la realidad, todas las donaciones, oficiales o no, no son donaciones, son préstamos. La empresa hace un préstamo para la persona y después lo va a cobrar del Estado de alguna manera". Costa reveló que varios representantes de empresas le han hablado de eso abiertamente y que no existen donaciones en las que las empresas no esperen recuperar lo invertido.
Después de las revelaciones de la Operación Lava Jato, en 2015, el STF prohibió las donaciones por medio de empresas. De acuerdo con la nuevas reglas, además del financiamiento público, los candidatos y partidos pueden recibir recursos solamente de personas físicas, quienes no pueden donar más que 10% de sus ganancias.
Con los cambios, la esperanza es minimizar la influencia de las empresas en las elecciones, aunque tal vez la nueva ley sólo sirva para abrir un nuevo capítulo en la historia de la relación entre el poder económico y la política en Brasil.
Para Carazza, un problema de las nuevas reglas es la autorización "prácticamente sin límites" del uso de recursos de los propios candidatos; de los diez principales donantes de campaña en 2016, ocho eran candidatos.
Según el TSE, todos los datos oficiales sobre donaciones tienen como base las declaraciones tributarias de partidos y candidatos. La ley prevé multas y penas de hasta cinco años de prisión en caso de declaración falsas, dependiendo del total que no se declare se puede configurar abuso de poder económico, llevando el candidato a ser sancionado con la pérdida del mandato.
 
Familia "solidaria"
 
En las elecciones de 2016, la Operación Lava Jato ya estaba en su fase número 35. La financiación estaba prohibida y Marcelo Odebrecht, al igual que otros importantes ejecutivos de la empresa, estaba en la cárcel, pero su tía, otros familiares y un administrador del grupo realizaban donaciones a campañas políticas.
En 2016, Antônio Carlos Magalhães Neto (del partido de derecha Democratas) fue el principal beneficiado por donaciones declaradas por tres miembros de la familia Odebrecht y un ejecutivo del grupo.
En su campaña para la reelección, el Alcalde de Salvador (capital del Estado de Bahia) recibió US$ 12 mil de cuatro personas: Ilka Odebrecht, Emílio Odebrecht Peltier de Queiroz (Emilinho), Francisco Peltier de Queiroz e Ruy Lemos Sampaio.
La madre de Emilinho, Ilka, es tía de Marcelo Odebrecht y socia-administradora de Kieppe Participações, holding familiar con un capital social de US$ 190 millones y el control sobre las demás empresas del grupo. Otro socio, Francisco Peltier es primo segundo de Emilinho. Ruy Lemos no forma parte de la familia, pero ha trabajado en el grupo Odebrecht desde 1980 y hoy es administrador de Kieppe.
Ruy és la segunda persona del grupo Odebrecht que más donaciones legales hizo. El ejecutivo líder en donación es Luiz Antônio Schneider, director de Fundación Odebrecht, que en su nombre favoreció candidaturas con varias donaciones.