20 de December del 2017

El peso de Cataluña, sus particularidades y España

Cataluña, una región estratégica para España, es un territorio con lengua y cultura propias, representa el 6,3% de la superficie del país, el 16% de su población y un 19% de su Producto Interno Bruto (PIB).
Cataluña, tan grande como Bélgica y con un alto valor estratégico para la cuarta economía de la zona euro, es la tierra de los pintores Salvador Dalí y Joan Miró, y del arquitecto Antoni Gaudí, donde es tradición bailar la sardana y construir torres humanas (los "castells"). Es un imán turístico: atrae al 22,5% de los visitantes que llega a España.
En deportes, su capital, Barcelona, es la única ciudad española que fue sede de los Juegos Olímpicos, en 1992, y el equipo FC Barcelona, es vivero de futbolistas de la "Roja", la selección española, y es el segundo club del país con más títulos, con 24 Ligas y 5 Champions, detrás del Real de Madrid.
Cataluña alberga industrias líderes y centros de investigación destacados. Es el origen además de una cuarta parte de las exportaciones españolas.
 
Éxodo financiero
 
Sin embargo, más de 3.000 empresas, entre ellas los bancos CaixaBank y Sabadell y grandes grupos como Gas Natural, sacaron de la región su sede social desde el referendo de autodeterminación del 1 de octubre, por temor a la inseguridad jurídica o un boicot de sus productos en el resto de España.
Cuna del anarquismo español junto con Andalucía, Cataluña ha mantenido a menudo relaciones complejas con el poder político central de Madrid.
El dictador Francisco Franco (1892-1975) le retiró sus competencias y aplicó una dura represión al fin de la Guerra Civil tras la caída de Barcelona, bastión republicano, llegando a prohibir el uso oficial del catalán.
Hoy dispone de amplias competencias en su papel de comunidad autónoma "histórica", al igual que el País Vasco, en el norte, Galicia, en el noroeste y la sureña Andalucía.
 
Cuestión de idiomas
 
En virtud de un sistema que hace de España un país muy descentralizado, las autoridades de Cataluña deben respetar la Constitución, pero administran directamente la sanidad y la educación, al punto de haber sido acusadas por los conservadores de minimizar el uso del castellano o manipular los programas de historia en favor de sus reivindicaciones autonómicas.
Dispone de policía propia, los Mossos d'Esquadra, que en última instancia debe seguir las consignas del poder central.
Fue por mucho tiempo dirigida por la coalición Convergencia i Unió (CiU, Convergencia y Unión, nacionalista y conservadora) de Jordi Pujol, presidente regional entre 1980 y 2003.
Pujol tuvo mucha ascendencia en Cataluña y en Madrid, donde negoció el apoyo de sus diputados tanto con la derecha como con la izquierda.
Pero en los últimos años se vio inmerso en escándalos de fraude fiscal y corrupción, con lo que su imagen y la de su familia quedó muy dañada.
 
Mayores competencias
 
A partir de 2003, Cataluña estuvo dirigida por una coalición de izquierda que logró ampliar sus competencias.
Pero el estatuto de autonomía fue anulado parcialmente en 2010 por el Tribunal Constitucional, insuflando aire al sentimiento independentista y retornando al poder a los nacionalistas, con Artur Mas, presidente regional entre 2010 y fines de 2015.
Conservador como Pujol, el nacionalista Mas fue poco a poco asumiendo la causa independentista y organizó el 9 de noviembre de 2014 una primera consulta simbólica sobre la independencia, prohibida por la justicia.
CiU se dividió, tironeada por conservadores moderados y defensores de la independencia y separatistas de derecha e izquierda formaron la coalición "Junts pel Sí" (Juntos por el Sí), imponiéndose en las elecciones regionales de septiembre de 2015, que se asemejaron a un plebiscito sobre la independencia, registrando una participación récord de 77,4%.
 
Sufragio rural
 
Los partidos independentistas obtuvieron 47,6% de los votos, y así se aseguraron una mayoría en el parlamento regional con 72 de los 135 escaños, gracias al sistema electoral catalán que favorece el voto rural, también el más separatista.
El 10 de enero de 2016, Carles Puigdemont reemplazó a Artur Mas al frente de la región, con el proyecto básico de impulsarla hacia la independencia de España.
Luego de un referéndum de autodeterminación prohibido por la justicia el 1 de octubre de 2017 y una infructuosa declaración de secesión de España el 27 de ese mes, Madrid toma el control de la región, cesa a su gobierno y convoca las elecciones regionales para el 21 de diciembre. Puigdemont huye y se esconde en Bélgica, donde aún permanece.