18 de May del 2020

España planea reabrir las fronteras a fines de junio

España, cuya economía depende en gran medida del turismo, pretende reabrir las fronteras a los visitantes a finales de junio, mientras paulatinamente se van relajando las medidas de confinamiento impuestas desde mediados de marzo para frenar la pandemia de coronavirus.
La semana pasada, Madrid sorprendió a sus socios de la Unión Europea al imponer una cuarentena de dos semanas a todos los viajeros procedentes del extranjero, manteniendo de facto cerradas las fronteras españolas, al entender que esta medida era necesaria para evitar un eventual rebrote de la enfermedad COVID-19.
Sin embargo, esta medida tiene carácter temporal y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, dijo que se eliminaría gradualmente en paralelo con la autorización de los viajes dentro de España, donde las regiones van avanzando de forma gradual y asimétrica hacia las siguientes fases de la desescalada.
 
Coherencia
 
“En el momento en que los españoles podamos ir a otras provincias, los extranjeros podrán entrar en España. Es un problema de coherencia”, explicó Abalos.
“A partir de finales de junio podremos ya iniciar la actividad turística, espero que sí, si mantenemos bien la desescalada, tenemos que hacer España un país atractivo desde el punto de vista sanitario. El turismo quiere confianza”.
El turismo representa más del 12% del producto interior bruto de España, uno de los países más afectados por la epidemia, con 27.650 muertes y 231.350 infecciones por COVID-19.
La crisis sanitaria ha tensionado hasta el extremo el sistema de salud y ha asestado un duro golpe a la economía doméstica, que podría caer hasta un 12,4% este año, según los cálculos del Banco de España.
El paro se disparó en marzo y abril, llevando el número de personas que dependen de las prestaciones por desempleo a un nivel récord de 5,2 millones.
 
Dependencia estatal
 
Incluyendo a los trabajadores en situación de despido temporal o ERTE, y aquellos de baja médica, hasta 7 millones de personas dependen actualmente del Estado, casi el 30% de la población activa, según los datos que España envió a Bruselas a principios de mayo.
Aunque la vida en regiones menos pobladas como las Islas Baleares y las Canarias ha vuelto casi a la normalidad para sus residentes, todavía no hay turistas.
“Es coherente con el plan de desescalada. No podíamos permitir circulación de extranjeros mientras la población española está confinada”, dijo Ábalos, justificando la cuarentena.