1 de December del 2017

Europa destina fondos para frenar la propaganda rusa

La batalla contra la propaganda exterior tendrá por primera vez presupuesto propio en la Unión Europea (UE); las cuentas comunitarias para 2018 incluyen una dotación de 800.000 euros para reforzar la unidad contra la desinformación que opera en Bruselas desde 2015. Aunque se trata de una partida modesta, el objetivo de destinar recursos específicos a esta labor revela la creciente inquietud de los países europeos frente a la manipulación de terceros (principalmente de Rusia).

Europa ha superado un tabú al asignar presupuesto a una tarea que inició con muchos recelos: la lucha contra los piratas que difunden noticias en las redes sociales y en medios de comunicación afines. La modesta East Stratcom Task Force, dependiente del servicio diplomático europeo, dispondrá de una partida propia a partir de enero, según figura en el acuerdo presupuestario alcanzado esta semana entre el Consejo Europeo -representa a los Estados miembro- y el Parlamento.

 

Accionar del Kremlin

 

Este grupo de trabajo comenzó tratando de neutralizar los intentos del Kremlin por desestabilizar los países del área que comparte con la UE, como Ucrania. Pero la aparición de noticias falsas sobre los propios países miembro multiplicaron las llamadas a frenar la influencia de medios públicos rusos en inglés (como Sputnik o Russia Today) en el corazón de Europa.

El servicio diplomático estudia ahora cómo traducir esa novedad presupuestaria en mejoras reales de la unidad: la dotación se destina, en principio, a las tres líneas de trabajo que tiene abiertas la UE: la del Este (contra la propaganda rusa), la del Sur (contra la influencia del ISIS) y la de los Balcanes (para mejorar la imagen de la UE en esa zona crítica). Pese a todo, es la del Este la que recibe mayor atención porque el reto que afronta se considera mayor. La reciente acusación directa que ha hecho Reino Unido de que Rusia alienta la ciberpropaganda o las injerencias rusas en la crisis catalana desveladas por este diario son los últimos ejemplos de un fenómeno complejo y muy difícil de contrarrestar.