19 de April del 2018

Éxodo interno de civiles y militares en caos sirio

Unas 2.500 personas, entre rebeldes y civiles, partieron hoy hacia áreas bajo control opositor del norte de Siria desde la zona de Al Dumair, al norte de Damasco, en aplicación de un acuerdo con las fuerzas gubernamentales y Rusia, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
 
La fuente indicó que esas personas abandonaron Al Dumair en varios autobuses y que se dirigen a las poblaciones de Yarablus y Al Bab, en el noreste de la provincia septentrional de Alepo y en poder de facciones rebeldes apoyadas por Turquía.

En el cruce de denuncias sobre el supuesto ataque químico del 7 de abril en la ciudad siria de Duma, con una serie de acusaciones y testimonios que nadie hasta ahora ha logrado confirmar, se agregó ahora un nuevo elemento. Rusia insistió hoy en que no se usaron armas químicas y que todo fue un montaje, y ofreció el testimonio de un chico de 11 años que lo probaría.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, ofreció detalles de la información transmitida el miércoles a la noche por la televisión estatal rusa, una entrevista con un niño sirio de 11 años que contó cómo fue "reclutado" para grabar un video con el que la ONG Cascos Blancos denunció el supuesto ataque químico.

Moscú afirmó que presentará ese video ante los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.

Mientras, los expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) no lograron entrar tampoco este jueves a la localidad de Duma para investigar el presunto ataque químico y siguen estancados en Damasco ante la falta de garantías de seguridad por parte de Siria y Rusia.

En la entrevista televisada, el niño, identificado como Hasan Diab, cuenta a través de un intérprete que estaba escondido con su familia en un sótano en esa localidad cercana a Damasco cuando fueron llamados para visitar un hospital local.