22 de December del 2017

Ganó Arrimadas y Puigdemont revalidó el secesionismo

El destituido presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, revalidó el liderazgo secesionista en las elecciones regionales que ganó Inés Arrimadas, la candidata de la formación unionista Ciudadanos, pero en las que las fuerzas independentistas revalidaron la mayoría legislativa local.

La deriva soberanista que llevó al gobierno español a destituir al Ejecutivo catalán, a intervenir la comunidad y convocar elecciones de urgencia, despertó las ansias de votar y mostró que la sociedad catalana está literalmente partida en dos. Pero el acto electoral no aclaró la incertidumbre que inmoviliza al país desde hace meses.

En principio, el resultado parece prolongar la pesadilla del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que ha enfrentado en Cataluña una de las mayores crisis institucionales de la democracia.

“La República Catalana ha ganado a la monarquía del 155, que tomen nota (...) el Estado español ha sido derrotado”, dijo Puigdemont, flanqueado por los cuatro exconsejeros con los que comparte el autoexilio en Bruselas para esquivar a la Justicia.
 
Economía amenazada
 
 
Las urnas pueden poner contra las cuerdas a la economía española después de que los mercados y muchos analistas hubiesen dado por cerrado un proceso que obligó al país a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento, propició que más de 3.000 empresas trasladasen su sede fuera de la región catalana y mermó el turismo, el empleo y la inversión extranjera en Cataluña.
 
“Más de lo mismo (...) más empresas saliendo, menos actividad económica allí y peor para todos”, dijo un directivo de una empresa del Ibex. “Mañana la bolsa baja seguro”, pronosticó.
 
En una jornada en la que con un 81,9% se batió el récord histórico de participación electoral, los resultados provisionales dieron al partido liberal Ciudadanos más de un 25% de los votos y 37 de las 135 bancas del Parlament, pero no tiene al alcance una coalición unionista que garantice un gobierno bajo su mandato.
 
Avance separatista
 
 
Por el contrario, las tres fuerzas independentistas que concurrían a las urnas lograron 70 escaños conjuntamente, dos por encima de la mayoría absoluta con un porcentaje de votos similar al de 2015, cuando se unieron bajo la bandera secesionista.
 
Mientras que Ciudadanos -formación de origen catalán, como su lídeer Albert Rivera- capitalizó el voto constitucionalista con su defensa de una Cataluña dentro de España, el frente secesionista mostró una gran resistencia aunque con trasvase de votos entre sus distintas opciones políticas.
 
“La mayoría social en Cataluña se siente catalana, española y europea, hoy nuestra fuerza ha votado de nuevo para unir a los catalanes”, dijo Inés Arrimadas entre aplausos tras declararse vencedora ante numerosos simpatizantes entre gritos de “Yo soy español” o “presidenta”.
 
Proselitismo
 
 
Puigdemont, que no votó desde Bélgica aunque utilizó el marketing para estar presente con una mediática “cesión” simbólica del voto por parte de una joven de 18 años en Sant Cugat del Vallés, batió todos los pronósticos y revalidó su papel de líder de los independentistas después de que la formación que lidera, Junts per Catalunya (JxC), consiguiese 34 escaños.
 
ERC, su socio de gobierno en la hoja de ruta soberanista y que tiene a su cabeza de lista, Oriol Junqueras, en prisión, ocupó la tercera posición con 32 escaños, mientras que los anticapitalistas de la CUP cayeron de 9 a 4 escaños.
 
Mientras que los socialistas del PSC ganaron un escaño hasta 17 frente a 2015, el Partido Popular - que gobierna sin mayoría en el conjunto del país - se desplomó y ni siquiera podrá formar grupo parlamentario propio al pasar de 11 a 3 escaños.
 
El mal resultado del PP combinado con el éxito de su principal rival nacional, Ciudadanos, también podría provocar más de un dolor de cabeza al gobierno de Rajoy, que ve amenazada su hegemonía en la derecha nacional por la emergencia de la formación naranja.
 
Los resultados van a poner a prueba las investigaciones judiciales por las que están procesados los miembros del antiguo gobierno catalán, la mayoría de los cuales salieron de nuevo elegidos ayer, incluyendo a los cabezas de lista Puigdemont y Junqueras, acusados de sedición, rebeldía y malversación.
 
“Pese a toda la ofensiva judicial y mediática, los ciudadanos de Cataluña han votado a favor de la república”, dijo Marta Rovira, número dos de ERC. “El independentismo ha vuelto a ganar las elecciones, y las ha perdido el señor Mariano Rajoy”, indicó.
 
Posesión y voto
 
 
Tanto Puigdemont desde Bruselas como Junqueras desde la prisión de Estremera pueden tomar posesión de sus actas de diputado a distancia pero no podrían votar en una hipotética sesión de investidura.
 
Teniendo en cuenta a los cuatro exconsejeros que están también en Bélgica y al compañero de prisión de Junqueras, el exconsejero Joaquim Form, son siete los escaños sujetos a esta eventualidad y que podrían hacer perder la mayoría requerida.
 
Llegado el caso, podrían renunciar en última instancia a sus actas en favor de quienes los siguen en las listas electorales.