18 de December del 2017

Los partidos catalanes siguen alimentando ingobernabilidad

Los representantes de los partidos políticos que participan en las elecciones autonómicas catalanas de esta semana escenificaron ayer sus diferencias para pactos posteriores al 21D, lo que, de cumplirse los vaticinios de los sondeos, llevaría a Cataluña a la ingobernabilidad. 

A 48 horas de que termine la campaña de los comicios convocados por el gobierno español para frenar la independencia unilateral de la región, el proceso secesionista marcó un debate televisivo en el que los representantes de las siete formaciones mostraron también sus diferencias en materia económica y social.
 
Los independentistas de ERC no tendrán el apoyo del Partido Socialista de Cataluña (PSC), según dijo su primer secretario, Miquel Iceta, que ha descartado también un frente constitucionalista con Ciudadanos, que según los sondeos disputa a ERC la primera posición el 21D con su defensa de una Cataluña dentro de España.
 
“No participará en una investidura ni en un gobierno con ERC”, dijo Iceta en el debate en la cadena de televisión La Sexta preguntado por un posible acuerdo entre fuerzas de izquierda en la región.
 
Ventaja de Junqueras
 
 
ERC, que formó con el PDeCat el frente secesionista que llevó a una declaración unilateral de independencia en octubre y hoy concurre en solitario, necesitará apoyos para gobernar en Cataluña pese a que su candidato, el encarcelado Oriol Junqueras, sería el más votado, según un sondeo de El Periódico publicado ayer.
 
Aunque pueda aliarse con sus antiguos socios independentistas de Junts per Cataluña (JxCat), encabezados por el expresidente Carles Puigdemont, los partidos soberanistas tendrían dificultades para revalidar la mayoría absoluta de los dos últimos años incluso con el apoyo de los anticapitalistas de la CUP.
 
Eso ha dado pie a hablar de la posibilidad de un frente constitucionalista formado por Ciudadanos, Partido Popular y PSC, algo descartado por Iceta, que, pese a haber apoyado al Gobierno central en su intervención de la autonomía de Cataluña, pidió pacto y negociación tras las elecciones.
 
Posición clara
 
 
También, como era previsible, se distanció de Ciudadanos la formación Catalunya en Comú, integrada en Podemos y que podría tener la clave de la gobernabilidad, al afirmar su candidato, Xavier Domènech, que nunca apoyaría a una formación de derechas como Ciudadanos o JxCat.
 
Ante el rechazo de PSC y CatenCom, la representante de Ciudadanos, Inés Arrimadas, apeló al más de 25 por ciento de indecisos que dan algunos sondeos para pedir el voto, afirmando que, de ganar los independentistas, volverían a sumir a la rica región mediterránea en “la locura”.
 
El representante de ERC, Carles Mundó, acusado al igual que Junqueras de sedición y rebelión, descartó no obstante que su formación fuera a acudir de nuevo a la vía unilateral en su búsqueda de una Cataluña independiente, apelando al diálogo con el Ejecutivo de Mariano Rajoy.
 
Las formaciones tienen hasta la medianoche del miércoles la campaña para pedir el sufragio a los 5,5 millones de catalanes con derecho a voto en unas elecciones que batirán el récord de participación, con una estimación de en torno al 80 por ciento, según los sondeos.