20 de December del 2017

Luz verde para la polémica reforma impositiva de Trump

La mayoría republicana en el Senado de Estados Unidos aprobó la mayor reforma de impuestos en el país en décadas, lo que significa un importante triunfo para el presidente, Donald Trump.
La reforma, que debe ser nuevamente aprobada por la Cámara de Representantes por una cuestión formal antes de que el mandatario la pueda firmar, incluye rebajas fiscales por casi 1,5 billones de dólares (1,27 billones de euros), con lo que los republicanos asumen un gran aumento del déficit público, en contra de lo que defendían en su programa electoral en 2016.
Trump reaccionó eufórico y escribió en Twitter que el Senado había aprobado la mayor rebaja de impuestos de la historia, mientras el líder de los senadores republicanos, Mitch McConnell, la calificó como "un importante logro para el país".
 
Votos
 
La polémica ley fue aprobada gracias a la ligera mayoría de los republicanos en la Cámara, por 51 votos a favor y 48 en contra. Los republicanos tienen 52 senadores, pero John McCain, que sufre un tumor cerebral, no participó en la votación.
La Cámara de Representantes había dado luz verde a la ley en la tarde del martes, pero tres apartados fueron eliminados en el Senado por incumplir la normativa, lo que hace necesaria la nueva votación en la Cámara Baja, ya que ambas tienen que suscribir un texto idéntico.Sin embargo, esa aprobación se da por hecha, ya que los republicanos cuentan en la Cámara con mayoría.
Después de los reiterados fracasos en reformar la ley sanitaria conocida como "Obamacare", impulsada por el antecesor demócrata de Trump, Barack Obama, los republicanos necesitaban con urgencia una victoria como ésta en algún gran proyecto legislativo.
 
Población en contra
 
Mientras que Trump y los republicanos calificaron de histórica la reforma, los demócratas la criticaron y sostuvieron que ahondará las desigualdades porque beneficia sobre todo a los más ricos, en tanto es mayoritariamente rechazada por la población.
El punto principal de la norma es una importante reducción del impuesto de sociedades del 35% al 21% para las empresas. También la mayoría de los contribuyentes pagará menos al fisco, al menos temporalmente. Sin embargo, los más ricos se beneficiarán más de la medida de Trump que los pobres y la clase media.
La reforma prevé asimismo el aumento del mínimo exento para individuos y parejas, aunque en oposición numerosos gastos ya no serán deducibles, lo que implica que es posible que algunos contribuyentes con ingresos medios tengan que pagar más que hoy.
El tramo máximo para los ingresos más altos baja de un 39,6% a un 37% y los ricos se beneficiarán también de rebajas en el impuesto a las sucesiones. Así, no tendrán que pagar impuestos si la herencia es inferior a US$ 22 millones.
La reducción en el impuesto de sociedades no tiene fecha de caducidad, pero las de los individuos vencerá en 2025, lo que hace que se cumpla con las normas presupuestarias que hicieron posible que el Senado aprobara con mayoría simple la reforma.
 
Revés al Obamacare
 
Una parte del paquete busca desmontar además la "Obamacare", porque establece que en 2019 se elimina la obligación de tener un seguro de salud para todos los estadounidenses. Eso permite a los no asegurados ahorrarse las multas y al Estado las subvenciones, pero dejará a unas 13 millones de personas sin seguro médico.
El comité fiscal del Congreso, una entidad independiente de los partidos, advirtió que los recortes de US$ 1,5 billones previstos en la reforma podrían aumentar el déficit público en un billón de dólares en diez años.
Pero los republicanos opinan que la reforma se autofinanciará con el crecimiento económico que genere: que aunque se pague menos, el aumento general hará que no se reduzcan los ingresos.
Expertos independientes ven sin embargo esto con escepticismo. También es muy polémica la afirmación conservadora según la cual las rebajas fiscales a las empresas se traducirán en mejores salarios.