6 de June del 2018

Merkel tiene pocas esperanzas respecto a política de Trump

La canciller alemana, Angela Merkel, espera “discusiones difíciles” en una cumbre del 8 y 9 de junio de líderes del Grupo de las Siete mayores economías del mundo (G7), pero indicó que tratará de hablar con el presidente estadounidense, Donald Trump, de sus diferencias en el tema de Irán y sobre aranceles comerciales.

La reunión de esos días, en Charlevoix, Canadá, comenzará con una sesión de trabajo sobre crecimiento económico y comercio, temas de actualidad luego que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfureciera a Canadá y a los países de la Unión Europea integrantes del G7 al imponer aranceles al acero y aluminio.

“Por supuesto trataré de hablar con el presidente estadounidense sobre los actuales problemas que tenemos en general, en particular sobre Irán y los aranceles comerciales”, dijo Merkel a la Cámara baja del Parlamento durante una sesión de preguntas y respuestas con los legisladores.

Argumentando que Canadá fue duramente golpeada por los aranceles estadounidenses al acero y el aluminio, Merkel sugirió que trabajen juntos para encontrar una solución. “Debemos adoptar una posición común, todos aquellos que están preocupados con los aranceles”, agregó.

 

Pedido europeo

 

Ministros de Alemania, Francia y Reino Unido ya les han escrito a autoridades estadounidenses instándolos a proteger a las compañías europeas que trabajan en Irán de las nuevas sanciones de Washington sobre la República Islámica.

El estilo de confrontacion permanente de Trump y el desuso de las sutilezas diplomáticas, a lo que se suma su insistente política de “Primero Estados Unidos”, han creado malestar con países cuya alianza con Washington data de la Guerra Fría con la Unión Soviética.

La decisión del presidente de Estados Unidos de retirar a Washington del acuerdo de Irán dejó a Alemania y a otros países europeos alineados con Moscú en defensa del acuerdo nuclear.

Merkel dijo que tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, los rusos no podían volver a ser admitidos en el G7, pero que estaba a favor de mantener el diálogo con Moscú a pesar de las diferencias.