5 de October del 2017

Viajes y turismo low cost

La tendencia del turismo low cost ya no constituye una previsión en alza de cara al futuro, sino que es una realidad palpable en cifras que cada día se hace con el favor de más adeptos. En torno a la industria turística, las crisis económicas no has sido la generadora del fenómeno low cost pero sí han supuesto el motor de su aceleración y expansión, hasta el punto de que este modelo de negocio –nacido bajo las alas de la industria aérea- ha acabado por contagiar a otros múltiples sectores económicos. Flybondi se prepara para ser unas más de las low cost a nivel continental y realizará sus primeras operaciones en Argentina.

El concepto de turismo low cost se creó en Estados Unidos, en la década de los 90 se extendió por Europa, y de ahí al resto del mundo. El término está asociado por los usuarios a las compañías aéreas de bajo costo han proliferado, suponiendo una seria amenaza para las aerolíneas tradicionales. Los vuelos low cost generalmente ofrecen tarifas bajas a cambio de eliminar muchos de los servicios tradicionales a los pasajeros, que encarecen el precio del viaje.

Algunas de sus principales características son las siguientes: tienen una única clase de pasajeros –se elimina el business class o primera clase-, la flota está compuesta por aviones de un único modelo – se reducen los costos de entrenamiento y servicio-, su tarifa es única, las plazas suelen estar sin numerar, vuelan en muchas ocasiones a aeropuertos secundarios -más baratos y menos congestionados-, efectúan vuelos cortos (puesto que las compañías de bajo coste prácticamente nunca son responsables de vuelos transoceánicos)  y, con mucha frecuencia, simplifican las rutas, potencian la venta directa de billetes -especialmente a través de las reservas por Internet-, los empleados trabajan realizando múltiples tareas, el catering es de pago, compran grandes cantidades de combustible a bajo precio, no muestran la letra pequeña -tasas y cargos de emisión- y cuentan con bajos costos de operación.

El turismo low cost 

En este primer cuarto del siglo XXI, la tendencia que lidera la industria turística consiste en ajustar costos al máximo para luego trasladar los ahorros preferentemente a precios más baratos. En palabras del economista Félix Cuesta: “el fenómeno low cost es muy sensato porque el consumidor sólo quiere pagar por lo que consume, no quiere que le cobren por todo”. La revista especializada HostelTur aporta algunos datos estadísticos relevantes en torno al fenómeno: Por ejemplo, un 37% de los viajeros que hace algunos años poseía una aerolínea preferida decidió cambiar a una compañía low cost por precio, y seis de cada 10 viajeros toman su decisión exclusivamente en función del precio.

En el caso de las agencias de viajes la aplicación del concepto low cost es casi misión imposible, dado que no son dueñas del producto que venden y no pueden abaratarlo más allá de lo que lo hace el proveedor, aunque últimamente están recurriendo a atractivos packs  y ofertas para atraer a su clientela potencial. 

Datos relativos al sector

El turismo low cost supone una tendencia imparable dentro de la industria de los viajes y del ocio. En España, por ejemplo, las compañías aéreas de bajo coste (CBC) transportaron 1,6 millones de pasajeros en enero, 44,4% de los pasajeros internacionales que llegaron al país, un avance del 16,6%. Ese mes, según los datos publicados por el Instituto de Estudios Turísticos (IET), los aeropuertos españoles recibieron 3,7 millones de pasajeros internacionales, cifra un 7,6% superior a la del mismo mes del año anterior. Las compañías tradicionales fueron responsables del 55,6% del tráfico restante, unos 2,1 millones de pasajeros, experimentando un avance interanual del 1,4%.

Segmentando los datos por compañías, el liderazgo del low cost está muy claro: las compañías aéreas Ryanair, Easyjet y Vueling lideran el ranking de llegadas en CBC, concentrando entre las tres el 68% de los movimientos de pasajeros generados por este tipo de compañías y el 30% del total del flujo aéreo internacional recibido en las fronteras de España. Se produjo un avance de Ryanair y Vueling y un retroceso de Easyjet.
Los principales países emisores de pasajeros internacionales con destino España incrementaron sus llegadas a comienzos de  año, a excepción de Noruega y Finlandia. Por otra banda, Reino Unido, Alemania, Italia y Francia fueron responsables del 52,1% de llegadas internacionales en enero. Entre el resto de mercados, se destacó la subida de Portugal (10,7%).

En torno a los principales destinos turísticos, Madrid y Canarias superaron el millón de llegadas de pasajeros internacionales en enero, aglutinando el 57,5% del total del flujo aéreo internacional. En términos de incrementos interanuales Madrid evolucionó con una notable subida del 12,4%, y el archipiélago canario un 2,9%. Respecto al tráfico aéreo de CBC que nos atañe, Cataluña fue la comunidad que más pasajeros recibió volando con estas compañías de bajo coste, cerca de medio millón. Madrid fue la región que registró la expansión interanual más notoria, un 34%.

Ventajas de la red 

El hecho de que Internet sea accesible para una gran parte de los ciudadanos ha propiciado que la tendencia del turismo low cost tenga un medio gratuito para expandir sus principales promociones, y una plataforma donde el público pueda encontrar y efectuar las mejores reservas. En este terreno existen métodos diversos que los organismos oficiales de turismo de cada país buscan con frecuencia para difundir destinos y así poder captar turistas y viajeros.

Con la aparición de redes sociales, un nuevo instrumento de promoción de bajo costo entra en juego para promover destinos. De este modo, con la mira en acercamientos más personales a distintas rutas, entran al juego los blogueros de viajes, que a partir de experiencias propias presentan visiones que buscan ser únicas. 

En definitiva, el futuro del turismo low cost se halla en las compañías de bajo coste como Vueling, Easyjet o Ryanair, en Europa y Flybondi que ya pide pista desde el sur de Latinoamérica.